Calmarse, calmarse, calmarse.

En la búsqueda de ayudas para mantener el control sobre nuestro estrés hemos encontrado un estudio hecho en Korea en 2012 a un pequeño grupo de personas que mostró que las mezclas de algunos aceites esenciales ayudaron en el tratamiento del estrés y de la tensión alta.

Los aceites que se utilizaron en el estudio fueron Lavanda, Ylang Ylang y Marjorana.

El trabajo concluye claramente que estos aceites esenciales no pueden reemplazar los tratamientos médicos existentes porque sus resultados son muy modestos pero que, sin embargo, sí que son efectivos como ayudantes de éstos, porque tienen pocos efectos secundarios, son fáciles de utilizar y muy económicos.

A pesar de ser un estudio pequeño, es muy significativo el efecto que los aceites han tenido en todas las personas que participaron con respecto a las del grupo de control.

Los tratamientos surtieron efecto llevando pulseras con el olor de los aceites encima y a través de la inhalación de los mismos durante largos períodos de tiempo al día, durante dos semanas.

 

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