Disfruta con humor de reír por reír

Puede llevar un poco de práctica acostumbrarse a la idea de reír por reír. Es posible que querramos probar uno de los siete ‘hábitos del humor’ (o todos), ideados por el psicólogo estadounidense Paul McGhee, uno de los pioneros en la investigación del humor.

El primer paso es rodearse de humor.

Esto implica descubrir primero cuál es nuestro sentido del humor y pensar en cómo implementar más de ese humor en nuestra rutina. Ver películas divertidas y escuchar monólogos, leer sobre chistes es una buena manera de aumentar las probabilidades tendremos de reír e invitar al humor a entrar en nuestra vida.
Para apoyar este ejercicio puedes utilizar un difusor con Joy y Limón y ponerlo mientras ves la peli, el monólogo o cuando estás leyendo.

Encontrar diversión en todas las cosas y disfrutar más de lo que se hace.

Esto nos ayudará a pasar a un estado de ánimo más favorable. Pensemos en esto como calentar antes de cualquier ejercicio físico: preparamos nuestro cuerpo y nuestras emociones para reír.
Puedes utilizar Naranja, Citrus Fresh, Joy y Limón tópico. Cuidado con el sol, en el exterior mejor usar solo Joy, el resto para cuando no te dé el sol.

Intentar reír intencionalmente con más frecuencia y con más ganas.

Intenta que la risa se sienta y suene lúdica, alegre y natural, y prueba diferentes estilos; no hay solo una manera de hacerlo bien. Si suena un poco forzado al principio no importa, vale igual.
En este caso puedes combinar, a la vez, diferentes técnicas con los aceites: tópico, en difusor y tomados, mientras haces ejercicios conscientes para provocar la risa.

Te vamos a dejar una frase de Woody Allen, para empezar: “Si quieres hacer reír a Dios, cuéntale tus planes”. Es una buena reflexión que ayuda a reírnos un poco más de las cosas, no para despreciarlas, sino para eliminar el estés que nos produce el ir a por ellas.

Y recuerda, la risa autoinducida puede tener una mala reputación, pero las investigaciones indican que puede ser incluso más eficaz para la salud y el bienestar que la risa espontánea.

 

 


Puedes acceder a la fuente del artículo aquí.

Facebookmail