La memoria de tu cuerpo

Como persona vives cosas que pasan a ser parte del pasado. Pero ¿tu cuerpo interviene en guardar esa memoria? Mark Rowland –filósofo–, dice que si, y que una vez una situación ocurre se queda grabada y guardada en tu cuerpo, haciéndose parte de ti.

Este tipo de memoria es corporal e inconsciente. Está allí pero no la ves, y puede tener tanto componentes físicos –corporales y conductuales– como emocionales –estado de ánimo y sentimientos– y se quedan en tu cuerpo incluso después de que lo que te ha pasado se ha perdido y ya ni lo recuerdas conscientemente.

Esta memoria del cuerpo te impulsa a hacer ciertas cosas de ciertas formas, en determinadas circunstancias, a la vez que te hacen sintonizar con cosas del mundo que le son afines ellas, es decir, que te hacen ver unas características de las cosas en lugar de otras.

No es la memoria normal, la que conocemos de siempre

La memoria de tu cuerpo no es el mismo tipo de memoria que tú esperarías encontrar. Es difícil de “separar” y de identificar porque es implícita y nada tiene que ver con “memoria muscular”, ni con recordar procedimientos –como cuando conduces y tus piernas se mueven casi automáticamente–.

La memoria de tu cuerpo te relaciona concreta y significativamente con tu pasado y por eso puede ayudarte a entender quién eres frente a circunstancias complejas en las que pierdes el norte –sea puntual como un accidente o sea continuada como el estrés que vives diariamente–.

La memoria de tu cuerpo te ayuda a tener tu propio estilo de ser porque se establece como una guía de lo que eres a pesar de que es involuntaria. No la “eliges” sino que está allí, escondida, y sale cuando le toca porque no está asociada a ninguna intención y por tanto tampoco relacionada con cosas que se puedan encontrar o conseguir, pero está allí para decirte si hacer algo te causa alegría o no.

La memoria de tu cuerpo es la que pone tu firma a lo que vives, tu propia marca en el recuerdo. Es esa memoria la que da sentido de continuidad a las cosas porque tú siempre estás presente en ellas. Tu cuerpo está en todas y cada una de las memorias que forman tus recuerdos.

David Flores.

 


Este es un comentario del artículo “La memoria y el yo: memoria rilkeana” de Mark Rowland aparecido en “The Brains Blog” el 15 de noviembre de 2016.

 

 

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